Patricio Navia
| Aviso: “QUIENES ESTAMOS CONSCIENTES DE LA GRAN OBRA DEL GOBIERNO MILITAR, ANULAREMOS NUESTROS VOTOS EN LAS FUTURAS ELECCIONES (DE CONCEJALES), EN DEMANDA DE LA LIBERTAD DE LOS SALVADORES DE CHILE ENCARCELADOS, Y POR EL FIN DEL PREVARICADOR ACOSO JUDICIAL EXISTENTE EN CONTRA DE ELLOS” |
jueves, 21 de abril de 2011
“La cantidad de apellidos de la familia concertacionista que se repiten en puestos de confianza en el gobierno”
Patricio Navia
El hijo apitutado de la Presidenta Bachelet
En una entrevista aparecida en El Sabado de El Mercurio (17 de febrero de 2007), Sebastian Dávalos, el hijo de 28 años de la Presidenta Bachelet, demuestra como la Concertación ampara las peores prácticas de nepotismo. Dávalos Bachelet dice:
Los costos del poder
Masón, socialista y metalero, el cientista político ha sido un importante asesor en las negociaciones de libre comercio con los países asiáticos. A casi un año del gobierno de su madre, él hace su propio balance, revela sus planes de matrimonio y habla del duro aprendizaje que ha asumido por ser un bachelet.
Por Gazi Jalil F.
Si no fuera por el caos del transporte público, se diría que sopla un aire pueblerino en la capital. Santiago en febrero se transforma en una ciudad agradable, sin exceso de tráfico ni gente ni ruido ni malas caras.
Sebastián Dávalos (28 años, soltero) está sentado en un café del centro, el mismo en el que hace un par de años su madre, Michelle Bachelet, se juntó con Soledad Alvear cuando ambas eran precandidatas.
Las personas caminan alrededor sin apuro: nadie grita, nadie corre y no ha sido necesario esperar para conseguir una mesa en este local. Dávalos mira fijo, con cierta desconfianza. No le gustan los periodistas y casi nunca da entrevistas. Prefiere pasar inadvertido, no dar motivos para que alguien diga algo de él y vivir tranquilo, anónimo y feliz, sin que lo fotografíen en el estadio o en el recital de Shakira junto a su polola, ni que cuestionen que trabaje en la Dirección Económica de la Cancillería (Direcon).
Pide un express doble y saca una cajetilla de Phillips Morris.
–¿Qué tan pesado es ser hijo de la Presidenta?
–Depende mucho de la madurez que uno tenga cuando eso ocurra. A mí, por suerte, me tocó en un buen momento. Y lo que me faltaba por madurar, lo hice durante la campaña presidencial, que me curtió rápido para lo que iba a venir después. Fueron unas clases intensivas para poder afrontar esto.
Su oficina está a pocos metros de aquí, en el piso 11 de lo que fuera el lujoso Hotel Carrera, y por su escritorio han pasado los estudios para los Tratados de Libre Comercio con Japón, China, Tailandia, Vietnam y Malasia.
"Lo que más me da lata asumir es que no se valoren las capacidades. La otra vez leí un artículo sobre las redes familiares en las contrataciones del Gobierno. Y en la foto principal aparecía yo. Entré a trabajar a la Cancillería antes de que asumiera este Gobierno. ¿Qué hago, entonces? ¿Qué opciones me quedan? ¿Renunciar? ¿Dedicarme al mundo privado? Y aunque así fuera, allí va a pasar lo mismo, van a decir que hay tráfico de influencias. No se miden las capacidades, sino que se dice que uno está aquí porque es 'hijo de"'. Dávalos prefiere ni mencionar al diputado Nicolás Monckeberg, quien lo ha acusado de irregularidades en su práctica profesional en la cancillería.
Nacido en Leipzig, Alemania Oriental -mientras sus padres estaban en el exilio-, llegó a Chile con apenas ocho meses de vida. Estudió en un colegio de La Reina, y tuvo un breve paso por Ingeniería Comercial y Administración Pública antes de decidirse por Ciencias Políticas.
En 1985 sus padres se separaron y desde entonces vive con su madre. "A mi papá –dice- lo veo más o menos una vez a la semana. Él vive en Algarrobo, pero cuando viene a Santiago me llama, nos juntamos a almorzar, nos tomamos un café. Tengo buena relación con él".
Dávalos usa un aro en cada oreja: antes usaba siete en la izquierda y cinco en la derecha, tenía el pelo largo, se ponía chaquetas con nombres de grupos de rock metálico en la espalda e iba a recitales de Helloween, Iron Maiden y Rhapsody. "A mi abuela no le gustaban los aros y mi madre pensaba que eran temporales, una etapa de la vida. El 98 me los saqué casi todos, me corté el pelo y boté casi todas las poleras, porque estaban roñosas, pero las chaquetas las tengo guardadas".
Hasta hace poco viajaba regularmente a Asia para asesorar acuerdos comerciales y ahora tiene planes de casarse el próximo año e irse a estudiar Políticas Públicas y Organismos Internacionales a la Universidad de Georgetown, en Washington, la ciudad donde quiere formar su propia familia. Sin embargo, echa mano a una frase para explicar que, en verdad, no ha cambiado tanto como parece: "Un corazón metalero, es difícil que deje de serlo".
"voy a estar siempre en el ojo del huracán"
–Desde que su madre asumió como Presidenta, ¿con qué ha tenido que aprender a lidiar?
–Principalmente con una oposición poco constructiva, que no tiene asco ni empacho en atacar, provocar daño a la gente. Me toca a mí, a mis hermanas, a los hijos de los políticos. Independientemente de que el hijo de la ministra de Defensa (imputado por robo en un departamento) sea culpable o no, la derecha lo va a aportillar.
–Pero algo similar ha pasado con el hijo de María Angélica Cristi, acusado de supuesto tráfico de drogas...
–Hay una pequeña diferencia con la diputada: no veo que la Concertación se centre en ese tipo de cuestiones, como lo hace la oposición. A Lavín le dieron porque lo consideraban mal alcalde, pero nadie le dio porque su hijo tuvo un accidente de tránsito. En la derecha, en cambio, hacen mofa, se ríen. Cuando la Pancha (su hermana) chocó, Piñera dijo que ahora sus hijos podían chocar y que no les podían decir nada. No lo hemos conversado, pero creo que para ella tuvo que haber sido muy fuerte ese episodio, porque no esperaba toda la batahola que se armó a su alrededor.
"No hay un ataque a las ideas ni a las cuestiones de fondo –prosigue-. Pero he tenido que aprender a vivir con eso, a saber que voy a estar siempre en el ojo del huracán y que cualquier error que cometa va a ser portada. Y cuando eso ocurra va a aparecer un montón de políticos para aprovechar la oportunidad, no para atacarme directamente a mí, sino que a la Presidenta por ser una mala madre o qué se yo".
–¿Tiene asumido ese costo?
–Totalmente.
–Lo mismo le ocurrió al principio a Lagos Weber...
–Le debe haber pasado. Pero él llegó bastante mayor que yo al poder y tenía más diplomas bajo el brazo. Una vez, hablando de nepotismo en la tele, la senadora Matthei dijo que a Lagos Weber le pagaban muy poco para la calidad de profesional que era. Somos muy diferentes los dos, pero me gustaría que me pasara lo mismo que a él. Más allá de que él pueda tener un buen manejo o no, también pasa por cuánto lo atacan desde afuera. Yo podré ser de muy bajo perfil, pero si te quieren dar como bombo en fiesta, te dan.
–¿Cuál es la diferencia entre usted y Lagos Weber?
–Fue mi jefe en la Direcon. Él es un gran tecnócrata, en el buen sentido de la palabra, y está a kilómetros de distancia por encima mío. No es que lo admire, pero tengo claro que él tiene más años de experiencia. Yo recién estoy en un proceso de formación profesional. Es imposible compararse con él. Además, no quiero convertirme en un tecnócrata.
"No participo para nada en el PS"
Dávalos tiene sus lentes oscuros sobre su la cabeza. Explica que le tiene fobia a la luz y no sólo eso: es extremadamente sensible a los olores, así que evita lugares como el cine, "porque no soporto el olor a cabritas, me produce asco". También evita el mercado, algunos restaurantes sin extractores y no tiene un buen recuerdo de los países asiáticos menos desarrollados, dice. "Y debo subir a aviones más de lo que yo quisiera. Con el aire acondicionado se me reseca la nariz, paso congestionado todo el viaje, no puedo respirar. No disfruto para nada el trayecto, así que trato de concentrarme en libros, papeles que reviso y la película que dan. Intento dormir, pero no puedo".
Directo, de personalidad fuerte y, a veces, hasta aplastante, dice que le gusta Chile, pero no los chilenos. "Lo que más me desagrada es la actitud pesimista y chaquetera de la gente. Es un problema cultural arraigado que no nos permite ser un país más desarrollado. Me carga que todo lo encuentren malo. Por eso no somos felices".
"Otra cosa que me carga de los chilenos –insiste- es que les falta mundo. En los últimos años han podido salir más, conocer otras realidades, pero hace cinco o diez años les faltaba mucho mundo, incluso a los que habían viajado. Recuerdo haber pasado vergüenzas afuera con chilenos".
Dávalos practica kung fu, lee con devoción a Paul Auster y Tom Sharpe y está inscrito en el PS, aunque admite que su militancia es un dato sin importancia: "No participo para nada en el PS, no me interesa. En términos generales, no me gusta cómo funcionan los partidos en Chile, la ambición, la traición de valores, las peleas...".
–¿Cuál cree que ha sido el mejor gobierno de la Concertación?
–No voy a contar éste, que aún no lleva nada. Pero a mí me gustó mucho el de Ricardo Lagos.
–Muchos piensan que Michelle Bachelet está pagando los errores de Lagos...
–Puede ser, pero es algo que uno no puede tener claro. Creo que Lagos está pagando más platos rotos de los que debiera pagar, porque detrás hay otra cosa: hay un montón de partidos que tienen un miedo horrible de que él mantenga la misma imagen con la que salió del gobierno, porque eso quiere decir que él va a ser el próximo Presidente de Chile.
–¿Usted cree que Lagos debiera hablar y dar explicaciones?
–Pienso que si hablara, estaría legitimando todas las críticas que se están haciendo en torno a él, estaría reconociendo que tiene la culpa de algo.
"Hay cosas que ahora prefiero no hacer"
Es el único de su oficina que no está de vacaciones. Las va a tomar en invierno para viajar al hemisferio norte. Asegura que no le gusta Caburgua –"soy muy citadino, y eso de no tener electricidad me desespera un poco"– ni Cerro Castillo, porque "me incomoda la situación en la que uno está, en la que todo el mundo tenga que atenderte como si fueras un príncipe".
–Desde que Michelle Bachelet asumió en La Moneda, ¿hay tiempo para la convivencia familiar?
–Desde que es ministra que la vida familiar siempre ha sido más reducida. Ella ya tenía una agenda híper ocupada en Salud y en Defensa. Pero nos juntamos los fines de semana.
–Usted sigue viviendo con su madre. ¿Por qué?
–Me voy a cambiar luego, pero continúo allí por una cuestión netamente económica. En términos reales, no me conviene vivir solo y mantener una casa que no voy a ocupar, que iría únicamente a dormir.
Fuma harto y el señor de la traqueotomía que está en la cajetilla no le produce nada. "Había dejado de fumar en 2005 y volví durante la campaña presidencial por la ansiedad. Pero vuelvo a dejar el cigarro en marzo. Y si dejo de fumar, dejo de fumar".
–¿La gente ha cambiado hacia usted? ¿Hay otro trato por ser quién es?
–Quienes han estado alrededor mío hace años, siguen igual. Puede que estén un poco más preocupados, en el sentido que sienten que tienen que cuidarme. Donde cambia notoriamente es con los conocidos. Algunos conocidos se llenan la boca con uno, dicen que son amigos míos. Y también están los aprovechadores que buscan ventaja, que me mandan currículos o que me piden que los ayude con tal pega, como si yo tuviera mucha capacidad para decidir. Y si la tuviera, tampoco les haría el favor.
–¿Siente que ahora debe mantener un comportamiento distinto?
–Comportarme mejor, no. Pero trato de evitarme problemas y hay cosas que ahora prefiero no hacer. Por ejemplo, evito ir a las discotecas, porque no me haría ninguna gracia que me sacaran una foto al lado de un personaje farandulero y que inventaran una historia alrededor de eso. Es una cuestión de imagen que también he tenido que aprender.
"Tengo alma de milico"
Sebastián Dávalos no conoció a su abuelo, el general de la Fach Alberto Bachelet, detenido tras el golpe militar y fallecido de un infarto cardíaco en la Cárcel Pública en 1974. Pero, si se mira bien, Dávalos tiene mucho de él. "Creo ser una persona que transa muy poco con los valores de la equidad y la justicia. En todas las acciones que a mí me chocan y me parecen injustas, trato de actuar".
–¿Un justiciero?
–Me gustaría ser una especie de justiciero, pero no se puede –ríe–. Mira, me molesta mucho la gente que no respeta las leyes del tránsito. Si existiera una especie de policía civil que pudiera sacar partes, yo lo haría. Tengo alma de milico.
Esa última frase, "tengo alma de milico", la repetirá varias veces en esta entrevista. Lo hace, por ejemplo, cuando habla de su afición al paintball. Juega en Noviciado, su tropa se llama Vizcachas, su nombre de combate es Diezzel y luce varias heridas de guerra, que no son más que moretones producto de los impactos de las bolas de pintura en el cuerpo. "Siempre me ha gustado la cuestión militar", reconoce.
A diferencia de muchos de su generación con una historia similar a la suya, Dávalos no tiene problemas en reconocer que no guarda rencor contra el Ejército y que la muerte de Pinochet no le provocó ningún sentimiento de alegría.
"Me sorprendió. Nada más. Pero me habría gustado que no tocara en este gobierno –ríe–. Me acuerdo que ese día me llamó un periodista para preguntarme si había destapado champaña, ¡pero cómo se le ocurre que iba a hacer eso porque se muere alguien! Pinochet podría haber sido todo lo malvado que uno crea, pero no tanto como para desearle la muerte. Lo único que yo deseaba era justicia. Me dio lata que se muriera sin que haya sido juzgado, y eso habla muy mal de Chile".
Tal como en su tiempo lo fue el general Bachelet, Dávalos pertenece a la masonería: "En las cartas que dejó, mi abuelo pone muy claro el sentimiento familiar hacia la masonería. Pese a que lo expulsaron de allí, para él los valores de la logia estaban por sobre las personas que la conducían".
–¿Por qué ingresó?
–La decisión la tomé yo y a la primera persona que le informé fue a mi abuela. Mi mamá me preguntó si estaba seguro, y nada más. Ella me dijo que le parecía muy bien. Cuando me ofrecieron ingresar, no tenía idea, no me interesaba, pero en un momento descubrí que mi búsqueda de la verdad y del yo interior nunca se iba a saciar en el mundo común y corriente. Por más libros que leyera, no iba a encontrar la respuesta que estaba buscando. Y entonces pensé en la opción.
En el "Referente, el mundo según Pato Navia", el cientista político de la Universidad Diego Portales y de la Universidad de Nueva York las emprendió el sábado 17 de febrero contra el hijo de la Primera Mandataria, Sebastián Dávalos.
Bajo el título "El hijo apitutado de la Presidenta Bachelet", Patricio Navia reacciona airadamente ante las declaraciones hechas por el joven de 28 años a la Revista El Sábado.
Dávalos Bachelet -asegura Navia- obtuvo su título de Administración Pública y Ciencia Política en la Universidad Central. "Fue un alumno mediocre en una universidad poco exigente. Y a diferencia de muchos que estudian en la Central por problemas de plata o porque fueron a colegios donde no tuvieron buena preparación para la PSU (PAA), Dávalos fue a la Central porque nunca fue demasiado estudioso. Comprensiblemente, Dávalos omite esos temas en su entrevista".
El cientista político escribe que Dávalos entró a hacer la práctica a la Dirección Económica de la Cancillería (Direcon) en 2005 cuando su madre era precandidata presidencial, que obtuvo un sueldo de 250 mil pesos, en circunstancias que la mayoría de los estudiantes no reciben un pago similar (asegura que una excelente alumna de la UC que también hizo la práctica en la Direcon recibía sólo 50 mil pesos), y que luego quedó trabajando sólo meses antes de que su madre se convirtiera en Presidenta.
"Como profesor de Ciencia Política en la U. Diego Portales -agrega Navia-, puedo atestiguar con seriedad que Dávalos recibió un trato especial en la Direcon precisamente por ser hijo de la candidata presidencial de la Concertación. Si se hubiera llamado Sebastián Pérez González y no fuera hijo de nadie, jamás hubiera entrado a hacer la práctica en la Direcon y menos estaría trabajando ahí ahora".
El cientista político advierte que, al dar la entrevista, Dávalos Bachelet se sometió voluntariamente al escrutinio público. Por tanto, le exige que se aguante, antes de darle el sablazo final: "Apitutado, intelectualmente mediocre y además haciendo declaraciones engañosas. Si a la burocracia pública entraran los mejores, por mérito y no por pituto, Dávalos jamás hubiera entrado a la Direcon".
En el mismo blog, Navia se queja de que en la entrevista no se le formularan preguntas más duras al hijo de Bachelet.
Fuente
miércoles, 16 de marzo de 2011
La gran repartija.
Erase una vez en marzo del 2007 en un lejano país llamado Chile:
Quienes vienen a continuación no viajan en Transantiago; no tienen a sus hijos en colegios públicos o particular subvencionado; se concentran en un radio de 1o km2 y tienen el control del mundo político (de todos los colores), el poder judicial, y obviamente la gran logia.
Veamos:
El Ministerio de Hacienda es la tierra de los “hijos de”. Bernardita Piedrabuena, hija del fiscal nacional Guillermo Piedrabuena, fue asesora legislativa de Sebastian Piñera y asesora macro económica del ex-ministro Nicolás Eyzaguirre; Marcelo Tokman(nuevo ministro de Energía) ex coordinador de políticas económicas y miembro de la ONG Expansiva, a la que también pertenece el titular de Hacienda, Andrés Velasco, es hijo de Víctor Tokman, asesor laboral del ex-Presidente Lagos. Jorge Rodríguez -hijo del ex-ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi- y su esposa Isabel Zúñiga, integran también los jóvenes equipos de Hacienda.
Pero por poco, pues ambos se preparan para partir al extranjero tras ganarse la beca Presidente de la República. Mariana Aylwin Oyarzún es, como todo el mundo sabe, hija del ex Presidente Patricio Aylwin. La coordinadora del área Artes Visuales de esta cartera es Claudia Zaldívar Hurtado, hija del DC Andrés Zaldívar, ex-presidente del Senado y Ministro del Interior. Su yerno, Ernesto Evans Espiñeira(Gabinete de la Presidencia de la República) y Director Nacional del INP, casado con Paula Zaldívar.
El ex-ministro de Cultura y ex-subsecretario de Educación, José Weinstein, es hermano de Luis Weinstein el famoso hombre del tiempo de TVN, y ambos primos de la subdirectora sectorial de Prochile, Jacqueline Weinstein. También en Prochile encontramos a Patricio de Gregorio Rebeco, hermano de José de Gregorio, Pepo, ex ministro de Economía y actual consejero del Banco Central. Otra hermana del Pepo, Isabel de Gregorio, es la encargada de Relaciones Públicas en la empresa Correos.
Ana María Palma asumió la dirección ejecutiva de la Región Metropolitana de Sernatur; y su hermano, el ex diputado Andrés Palma, trabajó en Chile Barrio del Ministerio de Vivienda hasta ser designado Ministro de Planificación y Cooperación
A propósito: un sobrino del ex-ministro de Vivienda, Jaime Ravinet, fue director del Instituto Nacional de la Juventud: Eugenio Ravinet Muñoz.
El ex-director de la División de Coordinación Interministerial Eugenio Ortega Frei, hijo de la senadora DC Carmen Frei y sobrino del ex Presidente Eduardo Frei tiene a su cargo una empresa de asesoria con clientes como FONASA y SUBTEL. Su hermana, María Paz Ortega Frei, es sugerente de Estudios y Gestión Estratégica en Codelco.
Otro primo Frei trabaja en el Ministerio de Minería: es Pedro Urzúa Frei.
Max Colodro Riesenberg, columnista de El Mercurio, fue Director de Estudios del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, es hijo del empresario Marco Colodro(amigo íntimo de Ricardo Lagos), vicepresidente del BancoEstado y presidente del directorio de TVN. En las mismas dependencias es posible encontrar a Ximena Erazo Latorre, hermana de Alvaro Erazo, director de Fonasa.
Una de las asesoras del ex-ministro José Miguel Insulza fue Loreto Miquel Feres: hija de Enrique Miquel, ex subsecretario de Obras Públicas, y de María Ester Feres, ex-directora del Trabajo y actual Directora del Centro de Estudios del Trabajo, Relaciones Laborales y Diálogo Social. FACEA. U. Central de Chile.
Matías de la Fuente, ex-director de gabinete del Presidente Lagos y uno de los principales involucrados en el caso MOP_GATE, es primo de Luisa Durán, la Primera Dama. Su hermano Pedro Durán, fue asesor de programación de Lagos.
La jefa de la Unidad de Asesoría a los Seremis es María Eugenia Alvear Valenzuela, hermana de la presidenta de la DC, Soledad Alvear, y cuñada del DC Gutenberg Martínez. Una hermana del “gute”, Victoria Martínez Ocamica, es la gerente de la División Sucursales y Banca a Distancia del BancoEstado. Victoria además está casada con Luis Ajenjo, ex-vicepresidente del directorio del Metro y ex-presidente de Ferrocarriles EFE. Por último, una de las encargadas de las fotografías presidenciales es Francisca Fernández Amunátegui, hermana del DC Mariano Fernández, embajador de Chile en Estados Unidos.
Al poco tiempo de llegado Osvaldo Artaza al Ministerio de Salud, la prensa denunció que trabajaría demasiado cerca de su esposa, María Elena Varela, asesora de la Unidad de Salud Mental de esa cartera.
Pero lo cierto es que las redes del amor atraviesan consejos, ministerios y poderes del Estado. El ex-subsecretario de Obras Públicas, Juan Carlos Latorre, está casado con Ximena Rincón, ex-superintendenta de Seguridad Social y actual miembro del Directorio de AFP Provida. La periodista Patricia Politzer, ex-presidenta del Consejo Nacional de Televisión, es la esposa de Arturo Navarro, ex-secretario ejecutivo de la Comisión Presidencial de Infraestructura Cultural y ganador de la Beca Luksic para estudiar actualmente en Estados Unidos.
Eliana Santibáñez, (hermana de Maria Paz, la pianista baleada en dictadura durante una manifestación) es directora ejecutiva de la fundación Prodemu en la región metropolitana y es la esposa de Felipe Sandoval, ex-subsecretario de Pesca y actual miembro del directorio de EPV (Empresa Portuaria Valparaíso).
Gonzalo Rivas Gómez, ex-ministro vicepresidente de CORFO, es el marido de Ximena Lagos, la mayor de las hijas del Presidente Lagos. Y su hermano Ricardo Lagos Weber actual vocero de gobierno.
Que el ex-intendente Marcelo Trivelli Oyarzún es sobrino de Leonor Oyarzún, la esposa del ex Presidente Aylwin, no es novedad. Lo que se sabe menos es que su esposa, Andrea Zondek, es secretaria ejecutiva de Fondo Nacional de la Discapacidad (Fonadis) y que un hermano Daniel Trivelli, es gerente de operaciones del mineral Chuquicamata de Codelco.
En 1993, cuando Marcos Aburto, ex-senador designado, asumió como presidente de la Corte Suprema, tenía tres hijos notarios. En la misma época, otros dos ministros que llegarían a ocupar el cargo máximo dentro del Poder Judicial, también tenían familiares dentro de este aparato público.
Un hermano de Servando Jordán ejercía como notario en Valparaíso y la esposa del fallecido Roberto Dávila, era una de las diez procuradoras de número de la Corte de Santiago. Antes que ellos, otro ex presidente de la Suprema, Rafael Retamal, había instalado alrededor de 50 parientes en puestos de distinta categoría al interior del Poder Judicial. Hoy las cosas han cambiado, al menos en parte.
De los 20 ministros que integran la Corte Suprema, seis trabajan con sus hijos como secretarios privados. Se trata de José Benquis, quien tiene empleada a Evelyn Benquis; Orlando Alvarez y su hijo del mismo nombre; Hernán Alvarez y su hija Carmen Alvarez; José Luis Pérez y su hijo Gabriel Pérez; Enrique Tapia y su hija Carolina Tapia.
El caso más polémico fue el de José Ortíz, hijo del ministro Eleodoro Ortíz, quien trabaja como su secretario, aunque vive fuera de Santiago. Otro hijo de este ministro, Eleodoro Ortíz Jiménez, es abogado integrante de la Corte de Apelaciones de Concepción.
El presidente de la Segunda Sala Penal, Alberto Chaigneau del Campo, es cuñado del sacerdote Joaquín Alliende, uno de los principales asesores del cardenal Francisco Javier Errázuriz. Y la fiscal judicial Mónica Maldonado Croquevielle es hermana del conservador de Bienes Raíces, Luis Maldonado, muy cuestionado por estos dias.
La directora de la Academia Judicial de Chile, Leonor Etcheberry Court, es hija del conocido abogado Alfredo Etcheberry. Otra hija de este profesional, Sol Etcheberry Court, trabaja en Sernatur como jefa de gabinete del director nacional, Oscar Santelices Altamirano.
Entre los matrimonios figuran la senadora UDI Evelyn Matthei con Jorge Desormeaux, consejero del Banco Central y nuevo miembro del Consejo Directivo Superior de la UDP; la independiente pro RN Carmen Ibáñez, con el diputado UDI Iván Moreira; la diputada PPD Ximena Vidal con el también diputado Ramón Farías.
El diputado PPD Guido Girardi es hermano de la alcaldesa de Cerro Navia, Cristina Girardi; y el UDI José Miguel Kast Rist es hermano del prosecretario general de la Arquidiócesis de Santiago, sacerdote Hans Kast Rist.
El senador DC Gabriel Valdés es padre de Juan Gabriel Valdés, embajador de Chile ante las Naciones Unidas. El senador PPD Nelson Avila es yerno del institucional Enrique Silva Cimma. Los senadores Andrés y Adolfo Zaldívar son hermanos, lo mismo que los Frei-Ruiz Tagle: Eduardo -casado con la ex-concejala por Santiago, Marta Larraechea- y Carmen. Su hermano menor, Francisco Frei, es miembro del directorio de TVN . Donde se encontraba con Pablo Piñera, ex-director ejecutivo del canal nacional y actual Subsecretario de Obras Públicas, que es hermano del empresario y dirigente de RN, Sebastián Piñera, quien es primo del UDI Andrés Chadwick Piñera.
Este senador es cuñado del PS José Antonio Viera-Gallo ahora ministro Secretario General de la Presidencia, quien está casado con María Teresa Chadwick, la Té Chadwick, como le dicen a la secretaria ejecutiva del Consejo Nacional Control de Estupefacientes (Conace).
¿ Nepotismo ?

